Cómo llegan al poder los demás líderes religiosos del mundo
De los más de ocho mil millones de habitantes que tiene el planeta, alrededor del 84% se identifica como creyente. Los líderes espirituales, entre la bendición divina y la geopolítica. El diálogo ecuménico interreligioso, para el fortalecimiento de la espiritualidad, la defensa de los derechos humanos y la armonía con la naturaleza.
Por Carlos Ramos Maldonado
Con el cónclave (que significa “habitación cerrada con llave”) católico se da el acto de poder más importante de la iglesia cristiana, ya que la congregación romana (llamada así por ser el Vaticano un enclave de Roma) tiene la mayor feligresía entre los seguidores de Jesucristo (como hijo de Dios) y, a su vez, los cristianos, sumadas sus tres vertientes (católicos, ortodoxos y protestantes), constituyen la mayor población de practicantes teístas en el mundo.
En la Tierra, se estima que alrededor del 84% de la población se identifica como creyente, mientras que el 16% se considera no creyente (agnósticos = 2.7%; ateos = 5.1%, y 8.2% no profesan), según un estudio de Redalyc.org.
Sin embargo, desde sus inicios, la especie humana ha sentido la necesidad de establecer relaciones con la espiritualidad y lo sagrado para resolver misterios como la existencia misma, los propósitos de la vida y la muerte, y la regulación moral del comportamiento social, incluso, el poder, la libertad o la sumisión. Y en su devenir, de acuerdo a su conglomeración geográfica, fue creando o aceptando figuraciones sobrenaturales y ritualidades con evocaciones religiosas y culturales.
De ahí, que la historia humana ha generado en el mapa global diversas formas de interpretación nocionales exotéricas, unas teístas (politeístas y monoteístas), algunas panteístas y otras apenas un sistema ético-social centrado en la virtud y la armonía.
Quiénes son los líderes de cada religión
El liderazgo religioso, a través de sus diferentes clases de iglesias (por su capacidad de transmitir mediante prácticas ceremoniales la fe y la gracia divina, cuya autoridad deriva de los datos de la revelación), tiene un valor importante, no solo en la espiritualidad misma, en la guía y formación personal y colectiva de las sociedades donde influyen, sino también en la geopolítica territorial y mundial. Aunque, para el caso del cristianismo, Jesús dijo: “Pues dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios” (Mateo 22:21), no se puede negar la gran influencia que ejerce la Iglesia sobre sus parroquianos, incluidas derivaciones políticas. Allegando la Doctrina de las Dos Espadas, en el siglo V (Edad Media), el papa Gelasio I envió una carta al emperador de Oriente en Bizancio, Anastasio I, que, entre otros asuntos, afirma la existencia de dos espadas en el Pontífice: la espiritual y la temporal; una debe blandirla él personalmente; la otra, en cambio, por medio del Emperador. “La espiritual taja los males escondidos y la temporal, los manifiestos” (No obstante, el poder del papa estaba por encima, puesto que podía excomulgar al rey).
Sin embargo, la influencia política de la Iglesia varía enormemente dependiendo de la región, el contexto histórico y el tipo de comunidad eclesial. En algunos países con una tradición religiosa fuerte o con modelos teocráticos, la Iglesia puede ejercer una influencia significativa en la legislación, la política social y la agenda pública, a menudo defendiendo sus creencias y valores. Pero, en sociedades más secularizadas, su influencia puede ser limitada, enfocándose en temas específicos o en la promoción de valores morales. La religión puede ser un catalizador para el cambio social, pero también puede ser utilizada para justificar la opresión y la violencia. De este análisis se encarga la sociología de la religión, que observa el comportamiento social basado en la espiritualidad, el rito y la relación de las iglesias con otras instituciones sociales.
Si hacemos una cartografía religiosa del mundo y sus respectivas iglesias como una estructura de poder, de manera horizontal o piramidal, se encuentran semejanzas y diferencias en los procesos mediante los cuales sus máximos exponentes o autoridades acceden a los solios para representar hacia su propia comunidad y ante el nuevo ecumenismo, más universal mediante el diálogo interreligioso, pero también ante la multilateralidad, sus pensamientos inspiratorios y modos de orientar, principalmente, la espiritualidad como moral pública, la defensa de los derechos humanos y la armonía con la naturaleza, como ente vivo.
Veamos, haciendo un mapeo de derecha a izquierda, algunas de ellos:
El confucianismo (doctrina de los eruditos): Su sede principal, o sea, del Templo de Confucio, está ubicada en su ciudad natal, Qufu, en la provincia de Shandong, China. Este templo fue construido para conmemorar y honrar a Confucio «Maestro Kong», el fundador de esta filosofía (responsable de mantener el orden, la justicia, la piedad y la armonía en el universo). El descendiente de Confucio es el emperador, que se escoge con deferencia a unos de los ancianos sabios, sin un sistema de sucesión predefinido (aunque con preferencia de la herencia dinástica), solo por su virtud, responsable del bienestar del pueblo y la armonía del imperio, para mantener el orden social y el favor sublime, principio metafísico trascendente conocido como Cielo (天, Tiān).
Aunque realmente no existe un líder supremo habitual en la extensión del territorio chino ni más allá de sus fronteras, tradicionalmente el clan Kong (los descendientes directos de Confucio) ha sido responsable de la administración y preservación del templo. El actual jefe titular de la familia Kong es Kung Tsui-chang, descendiente de la 79ª generación de Confucio, mayor entre 400 en línea directa, que, aunque vive en Taiwán, asiste anualmente a la ceremonia conmemorativa en honor de su ancestro, en el cementerio de Qufu, el camposanto familiar más grande del mundo con más de 100.000 tumbas.
El taoísmo: paralelo y semejante a las doctrinas confucianistas, budistas e hinduistas está el taoísmo, que enfatiza la conexión con la naturaleza y la armonía con el Tao, lo que implica una descentralización del poder y una búsqueda individual de la iluminación. A pesar de su dispersión territorial en el lejano oriente y autonomía eclesial, se considera su sede principal al Templo de las Nubes Blancas (Baiyun Guan) en Pekín, perteneciente a la corriente monástica Quanzhen. Actualmente, el monje Chang Tao-ch'en es reconocido como el 64º Maestro Celestial del Taoísmo de Unidad Ortodoxa. Sin embargo, existen otros individuos con el apellido Chang que también afirman ser el legítimo heredero del título, lo que genera cierta controversia sobre la línea sucesoria oficial. El presidente actual de la Asociación Taoísta de China es el ermitaño Min Zhitin, quien se formó en la montaña sagrada de HuanShan, la más escarpada de China y promueve amar el ideario de la patria socialista.
El budismo: El budismo es una religión y filosofía de origen indio, no teísta (no cree en un Dios creador), fundada por Siddhartha Gautama (Buda). Su objetivo principal es alcanzar la iluminación y liberarse del sufrimiento a través del camino de la práctica y la comprensión de la naturaleza de la realidad. El líder espiritual, sucesor de Buda, se denomina Dalái Lama, que se escoge después de la muerte del vigente, cuando los altos lamas y dirigentes tibetanos buscan señales de su reencarnación, como oráculos, meditación en el lago Lhamo LaTso y observación del humo de la cremación. Se realizan pruebas secretas al niño elegido para confirmar su identidad como la reencarnación y la elección de gestos y objetos que pertenecieron al supremo monje anterior.
El Dalái Lama actual, Tenzin Gyatso, Premio Nobel de la Paz en 1989, es el guía espiritual de la escuela Gelugpa, la escuela dominante dentro del budismo tibetano. Tradicionalmente, el Tíbet (donde queda el Templo principal de Jokhang) ha sido gobernado por el Dalái Lama, y aunque la región está ahora bajo el gobierno chino, el Dalái Lama sigue siendo un regente espiritual muy respetado en todo el mundo. Aunque el Dalái Lama reside en el Monasterio Namgyal, en el nororiente de la India.
El hinduismo, por su parte, que se estima como una combinación de espiritualidad con religión bajo la búsqueda personal del conocimiento y la experiencia perfecta (llamada dharma, que proviene de los brahamanes), con alta presencia en el subcontinente indio, no tiene un credo único, por lo que constituye una variedad de interpretaciones y prácticas en la sociedad, aunque el yoga y la meditación son rituales superiores. Para sus creyentes, el karma es la ley de causa y efecto, donde las acciones presentes influyen en el futuro y en la reencarnación. Los Vedas, Upanishads, Puránas, Itihasas y Dharma-shastras son ejemplos de textos fundamentales.
El centro espiritual más importante del hinduismo es la ciudad de Varanasi (el hogar del dios Shiva), ubicada a orillas del río Ganges. No obstante, el templo hindú más grande y mejor conservado del mundo es Angkor Wat, ubicado en Camboya. Aunque no existe un líder religioso superior, ya que su práctica es abierta dentro de principios tradicionales y de castas, los Shankaracharyas, discípulos milenarios de Adi Shankara, generan mayor influencia en la congregación hindú.
Uno de los líderes actuales del hinduismo es Swami Nischalanand Saraswati (designado por su antecesor), 145º monge o jugaguru de Odisha, una de las ciudades con más templos del país.
El islamismo: Es una religión monoteísta (abrahámica), adoctrinada por Mahoma en el Corán y practicada por los musulmanes, la cual se enfoca en la fe individual y la relación con Alá; pero, además, lo amplían a todos los ámbitos de la vida pública, social y política. El islamismo se divide en dos grandes ramas, entre otras: el sunismo, que se basa en las enseñanzas directas del Profeta, y representa el 90% de los creyentes, especialmente en el mediano oriente, y los chiitas, el 10% restante, que siguen a sus descendientes.
La ciudad de La Meca, en Arabia Saudita, es considerada la sede principal del Islam, y el lugar más sagrado para los musulmanes. Es la ciudad natal del profeta Mahoma y donde se encuentra la Kaaba, un edificio central en la Mezquita Sagrada.
Realmente no existe un único líder religioso reconocido como el principal para todos los musulmanes en el mundo. El Islam, como religión, no tiene una estructura jerárquica central con un líder supremo. En el sunita, el líder actual más importante es el Jeque Ahmed Al Tayeb, Gran Imán de la Mezquita de Al-Azhar en El Cairo, Egipto; mientras que en el chií es el Gran Ayatola Ali al-Sistani, cuya sede principal se encuentra en Najaf, Irak.
Para elegir un imán o un ayatola, se escogen entre Las figuras prominentes de cada clero en las comunidades musulmanas locales, y de manera piramidal el Gran Imán o el Gran Ayatola.
Judaísmo: esta congregación, también abrahámica, la más antigua de todas las monoteístas, no es solo una religión, sino también una tradición y una cultura ligadas a un pueblo. Por ello, no es sencillo distinguir los aspectos étnico-políticos de los religiosos. Basado en el Antiguo Testamento y las leyes de Moisés, tiene su sede en Jerusalén, y los Grandes Rabinos son elegidos por un Comité Electoral para un período de 10 años. El actual Gran Rabino sefardí es David Yosef, y el Gran Rabino asquenazí es Kalman Ber; ambos comenzaron sus mandatos en 2024. El Rabinato tiene jurisdicción sobre muchos aspectos de la vida judía en Israel y el exterior.
Cristianismo: Esta religión, también monoteísta y abrahámica, basada en los testimonios del Nuevo Testamento sobre la vida de Jesucristo (la cruz en su sacrificio es el símbolo), tiene tres grandes vertientes a la que estamos más acostumbrados en Occidente, por la influencia eurocentrista, a saber:
Catolicismo, muy practicado en Latinoamérica y que hoy mediante Cónclave del Colegio Cardenalicio elige sucesor de su Sumo Pontífice ante el fallecimiento del papa progresista Francisco, en el Vaticano, y sigue las doctrinas de San Pedro.
La iglesia Ortodoxa, que se soporta en la sucesión apostólica de San Andrés, el primero llamado por Jesús y hermano de San Pedro, tiene varias cabezas de iglesias autocéfalas, los patriarcas y metropolitanos, que se tratan como iguales, pero respetando el honor del Patriarca de Constantinopla de ser el primus inter pares, el título que significa supremacía meramente simbólica, y tiene su sede en la basílica de Santa Sofía, en Estambul (Turquía). El actual Patriarca es Demetrio Archondonis, consagrado como Bartolomé I.
Los patriarcas en los diferentes territorios donde tienen presencia son elegidos por Concilios o Santo Sínodo, integrado por los obispos.
Y las iglesias protestantes, que son una rama del cristianismo que surgió en el siglo XVI, como resultado de la Reforma Protestante, que buscaba reformar la Iglesia Católica. El protestantismo se caracteriza por su diversidad, con numerosas denominaciones y ramas, que se diferencian entre sí en aspectos teológicos, eclesiásticos y culturales.
A su vez, comprenden numerosas iglesias, no una sola entidad unificada como el catolicismo. Entre las más importantes se encuentran las iglesias luteranas, anglicanas, presbiterianas, bautistas, metodistas y otras. También existen diversas ramas y denominaciones, como el calvinismo, el anabaptismo, el adventismo, el pentecostalismo y el evangelismo. Están integradas en el Consejo Mundial de Iglesias, que también incluye algunas ortodoxas, y actualmente su secretario general es el pastor reformado Jerry Pillay, de Sudáfrica.
El símbolo de las iglesias protestantes es la misma cruz, pero sin el cuerpo de Cristo, es decir, no es un crucifijo. Y uno de sus más imponentes templos es la el de Ulmer Münster, considerada la más alta del mundo, en Ulm (Alemania).
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